lunes, 12 de octubre de 2026

Anne Carson - Premio Nobel de Literatura 2026


Anne Carson nació en Toronto, Canadá, el 21 de junio de 1950. Poeta, ensayista, traductora y especialista en literatura clásica, es conocida por una escritura que convierte los textos de la Antigüedad en nuevas formas de poesía y narración. El 8 de octubre de 2026 recibió el Premio Nobel de Literatura, reconocimiento a una obra en la que conviven la erudición filológica, el deseo, la pérdida y la experimentación literaria.

Infancia y formación

Hija de un empleado de banca, creció en distintas localidades de Ontario debido a los traslados profesionales de su padre. Durante la adolescencia descubrió en una librería una edición bilingüe de los poemas de Safo. Le fascinó la disposición de las dos lenguas, una de ellas todavía incomprensible para ella, y decidió aprender griego antiguo.

Su profesora de latín, Alice Cowan, comenzó a enseñarle griego durante las pausas del almuerzo. Años después, Carson reconocería la importancia decisiva de aquella maestra en su formación. El descubrimiento no solo determinó sus estudios: le enseñó a observar cómo las palabras, su disposición y sus silencios podían transformar la experiencia de la lectura.

Ingresó en el St. Michael's College de la Universidad de Toronto, pero abandonó los estudios en dos ocasiones, descontenta con determinadas exigencias académicas, especialmente con la obligatoriedad de cursar materias que no respondían a sus intereses. Durante una interrupción trabajó y estudió artes gráficas, una experiencia que ayuda a contextualizar su posterior atención a la dimensión visual y material de los libros, aunque no explica por sí sola sus experimentos editoriales.

Regresó a la universidad y obtuvo la licenciatura en 1974, el máster en 1975 y el doctorado en Estudios Clásicos en 1981. También estudió métrica griega en la Universidad de St Andrews, Escocia. La investigación sobre el deseo en la literatura antigua que desarrolló durante su formación proporcionó la base de su primer libro.

De la filología a la literatura


En 1986 publicó Eros the Bittersweet (Eros, dulce y amargo), un ensayo que examina el amor como una experiencia determinada por la distancia entre quien desea y aquello que desea. Partiendo de textos griegos, Carson relacionó el acto de leer con la tensión entre presencia y ausencia. La obra anticipaba una preocupación que recorrería buena parte de su producción: cómo dar forma verbal a aquello que no puede poseerse por completo.

Mientras ejercía como profesora en universidades como McGill, Princeton y Michigan, desarrolló una escritura difícil de clasificar. En Short Talks (1992) condensó escenas, observaciones e ideas en textos muy breves; en Glass, Irony and God (1992) y Plainwater (1995) combinó poemas, relatos, recuerdos y reflexiones sobre el mundo antiguo.


Su proyección internacional aumentó con Autobiography of Red (Autobiografía de rojo, 1998). A partir del mito de Gerión, el monstruo de la tradición griega, construyó una novela en verso protagonizada por un muchacho rojo y alado que descubre el amor y el sufrimiento. La rareza del personaje deja de ser un simple atributo mitológico para convertirse en una manera de representar la diferencia y la vulnerabilidad.

El amor, la muerte y la forma de los libros


En Men in the Off Hours (2000), galardonado con el Premio Griffin de Poesía en 2001, reunió poemas, ensayos y reflexiones sobre personajes históricos y artísticos. El libro contiene también una dimensión íntima relacionada con la muerte de su madre, Margaret, fallecida durante su elaboración. En el texto final, Appendix to Ordinary Time, Carson elaboró una elegía mediante fragmentos y procedimientos de escritura que reflejan la dificultad de reconstruir una ausencia.

Con The Beauty of the Husband (La belleza del marido, 2001), distinguida con el Premio T. S. Eliot, examinó el matrimonio, la atracción y la infidelidad mediante veintinueve tangos. La estructura musical proporciona un ritmo a una historia en la que el deseo persiste incluso cuando se conocen las razones para desconfiar de la persona amada.

      

Una experiencia familiar especialmente dolorosa dio origen a Nox (2010). Su hermano Michael había abandonado Canadá en 1978 y pasó muchos años en Europa. Carson perdió prácticamente el contacto con él. En 2000, cuando ambos habían comenzado a preparar un reencuentro, Michael murió antes de que pudieran verse de nuevo.

La escritora respondió a aquella pérdida reuniendo recuerdos, fotografías, cartas y documentos, junto con su traducción del poema 101 de Catulo, dedicado al hermano muerto del poeta romano. El resultado fue Nox, presentado como un volumen desplegable, semejante a una larga tira de papel conservada en una caja.

En este libro, el formato no constituye un adorno: obliga al lector a desplegar físicamente los restos de una vida que la autora apenas pudo conocer durante sus últimos años. La discontinuidad de los materiales reproduce la imposibilidad de obtener una historia completa. Nox llevó así la experimentación de Carson más allá de la disposición de los versos, convirtiendo el propio objeto editorial en parte del duelo.

Traducciones y nuevas formas literarias

La traducción ha ocupado un lugar central en su actividad. En If Not, Winter: Fragments of Sappho (Si no, el invierno, 2002), presentó los poemas conservados de Safo sin intentar reconstruir artificialmente sus partes perdidas. Los espacios y las lagunas permiten percibir la distancia histórica que separa al lector del texto original.

También tradujo y reinterpretó obras de Sófocles y Eurípides. En Antigonick (2012), su versión experimental de Antígona, incorporó un lenguaje deliberadamente contemporáneo y recursos visuales que alteran las expectativas de una traducción teatral convencional.

En Decreation (Decreación, 2005), reunió poesía, ensayos y textos escénicos en torno a la desaparición del yo, tomando como referencia, entre otras figuras, a Simone Weil. En Red Doc> (2013), recuperó los personajes de Autobiografía de rojo para explorar su madurez mediante una disposición tipográfica diferente. Esta obra obtuvo su segundo Premio Griffin en 2014.

Su producción posterior incluye Float (2016), compuesto por cuadernillos independientes que pueden leerse sin un orden impuesto; Norma Jeane Baker of Troy (2019), que relaciona las figuras de Helena de Troya y Marilyn Monroe; y Wrong Norma (2024), donde volvió a combinar escritura, dibujo y narración fragmentaria.

Vida personal e Islandia

Carson ha mantenido una relación reservada con su vida privada y evita convertir sus experiencias personales en explicaciones cerradas de sus libros. Sin embargo, las muertes de su madre y de su hermano permiten reconocer la importancia que tienen el duelo, la memoria y la pérdida en determinados momentos de su escritura.


Está casada con el artista Robert Currie, a quien conoció en Ann Arbor durante su vinculación con la Universidad de Michigan. Ambos han colaborado en proyectos creativos que incorporan elementos visuales y escénicos. Su relación con Islandia forma parte también de su vida personal: obtuvo la ciudadanía islandesa en 2022 y ha residido allí junto a su marido.

El 8 de octubre de 2026, cuando la Academia Sueca consiguió contactar con ella para comunicarle la concesión del Nobel, Carson se encontraba en Islandia. Según explicó Ingrid Carlberg, secretaria permanente de la institución, la escritora estaba escuchando el viento. La escena, transmitida durante el anuncio del premio, ofreció un detalle singular de una autora poco inclinada al protagonismo público.

Premio Nobel de Literatura 2026


El 8 de octubre de 2026 recibió el Premio Nobel de Literatura. La Academia Sueca reconoció el carácter audaz e inventivo de una obra que, mediante un diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea.

Antes del Nobel, Carson había recibido numerosas distinciones, entre ellas las becas Guggenheim y MacArthur, dos premios Griffin y el Premio Princesa de Asturias de las Letras de 2020. Su reconocimiento se extendió más allá del ámbito académico, aunque su escritura, exigente en referencias y poco convencional en sus formas, también ha suscitado debates sobre la accesibilidad de la poesía contemporánea y los límites entre traducción e interpretación creativa.

En sus libros, Carson no busca eliminar las dificultades de los textos antiguos ni convertirlos en versiones fácilmente reconocibles del presente. Prefiere conservar sus fracturas, contradicciones y zonas de incertidumbre. La adolescente que aprendió griego para comprender una página de Safo terminó construyendo una obra en la que leer, traducir y escribir son distintas maneras de enfrentarse a lo que permanece incompleto.

 https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/11188/Anne%20Carson


viernes, 3 de julio de 2026

Tamara De Lempicka - pintora


 

 

Más allá de ser una artista innovadora e iconoclasta, Tamara de Lempicka es también un símbolo de la liberación de la mujer que desafió las convenciones sociales de su tiempo para perseguir sus pasiones y contribuir a la sociedad. 

Nació con el nombre de Tamara Rozalia Gurwick-Gorska en Varsovia en 1898. La familia de De Lempicka era rica y, a la edad de 13 años, la enviaron a un internado en Lausana, Suiza. Sin embargo, rápidamente se retiró para viajar por Italia con su abuela. Ese viaje ayudó a alimentar su interés por el arte. Después del divorcio de sus padres, se mudó a San Petersburgo donde se enamoró y se casó con Tadeusz Lempicki, un destacado abogado. La Revolución Rusa hizo que la pareja huyera a Copenhague, luego a Londres y finalmente a París.


Los comienzos en París De Lempicka tomó la decisión de convertirse en pintora en 1919, tras el nacimiento de su hija Maria Krystyna. Comenzó sus estudios en la Académie de la Grande Chaumière con Maurice Denis y luego con André Lhote. Este último demostraría tener una gran influencia en su estilo. Artísticamente, de Lempicka condenó a los pintores impresionistas de su época, creyendo que pintaban con colores “sucios”. Quería que su propio estilo fuera "limpio" y elegante, por lo que utilizó colores vivos y claros y líneas pulidas. Formó su propio estilo con bastante rapidez; descrito por Lhote como "cubismo suave", mientras que Dennis se refirió a él como "cubismo sintético". En 1925, de Lempicka exhibió su trabajo en dos lugares importantes: el Salon des Tuileries y el Salon des Femmes Peintres. Este evento fue un avance importante para la artista, ya que sus pinturas fueron vistas por numerosos periodistas de revistas de moda internacionales y su trabajo comenzó a ganar popularidad.




Los locos años 20 La década de 1920 se considera el día del heno de De Lempicka. Fue un período de transición en el que las estructuras sociales formales se fusionaron con fantasías salvajes del futuro. De Lempicka encajaba perfectamente en ese nicho: combinó el retrato tradicional con técnicas publicitarias, iluminación fotográfica y fondos de arquitectura urbana.

 

Comenzó a ganar premios por su arte y recibió encargos constantes de la élite francesa. Eventualmente se divorció de Tadeusz Lempicki y se convirtió en la amante del barón del antiguo Imperio Austrohúngaro Raoul Kuffner. En 1929 pintó una de sus obras más conocidas: Autoretrato, también conocida como Tamara en un Bugatti verde. 

 


Esta representación de sí misma sentada al volante de un lujoso auto de carreras italiano expresa la liberación que experimentaban algunas mujeres en ese momento, así como la cultura consumista que prevalecía en el período de entreguerras. Su carrera alcanzó su punto máximo en la década de 1930 cuando presentó un exitoso programa en el Instituto Carnegie de Pittsburgh. Poco después, recibió el encargo de pintar retratos para el rey Alfonso XIII de España y la reina Isabel de Grecia. En 1934 se casó con Baron Kuffner y juntos huyeron a Estados Unidos tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial

 


 

De Lempicka y su esposo se establecieron primero en Beverly Hills y luego se mudaron a la ciudad de Nueva York. Presentó numerosos espectáculos, pero no alcanzó las alturas de éxito que esperaba. También recibió muchos menos encargos para retratos de sociedad ya que su estilo art deco quedó obsoleto en el período del modernismo y el expresionismo abstracto. 

 

Después de la muerte de su esposo, Baron Kuffner, en 1963, se retiró oficialmente de su vida como artista profesional. Finalmente se mudó a Cuernavaca, México, donde murió mientras dormía en 1980. Si bien experimentó numerosos períodos de confusión en su vida, de Lempicka es una de las artistas más influyentes y únicas del siglo XX. Recientemente, en 2019, su pintura Le Tunique Rose (Vestido rosa) se vendió en una subasta de Sotheby's por un récord de $12 millones de dólares.

 

 


 


viernes, 10 de octubre de 2025

Paola Borboni- actriu

 

 


 

Paola Borboni

 

Paola Borboni: la mujer que nunca aceptó callar

Nació con el siglo y lo desafió desde el principio. Paola Borboni vino al mundo en 1900, en Parma, y vivió casi cien años sobre escenarios y pantallas. Era hermosa, sí, pero también inteligente, irreverente y valiente. Quizás por eso, para muchos, fue una molestia: porque nunca aceptó los moldes que la sociedad victoriana y luego el fascismo querían imponer a las mujeres.

En 1925, cuando el régimen exaltaba a la mujer como madre y guardiana del hogar, Paola se subió al escenario en topless. Poco después, en otras obras, apareció desnuda o apenas cubierta por un velo. Escándalo, murmuraban. Pero ella no buscaba el morbo: buscaba libertad. Su cuerpo y su talento eran armas contra la hipocresía de su tiempo.

Su verdadero lugar, sin embargo, estaba en el drama. Fue una de las grandes intérpretes de Luigi Pirandello, alcanzando con él un éxito que la consagró como figura central del teatro italiano. En 1942 fundó la primera compañía teatral dedicada íntegramente a su obra. Y todavía en los años cincuenta y sesenta siguió arriesgando, reinventándose en monólogos y recitales, cuando muchos de su generación ya habían caído en el olvido.

 


 

Su vida privada no fue menos provocadora. En 1972 se casó con un hombre cuarenta años más joven: Bruno Vilar, poeta y actor. La relación, que desató la malicia y las burlas de la prensa, terminó en tragedia cuando Vilar murió en un accidente de tráfico en 1978. Paola sobrevivió, aunque con una cojera permanente, y siguió actuando hasta los 94 años.

 

Borboni también dejó su huella en el cine: en Vacaciones en Roma sorprendió a Audrey Hepburn en una escena memorable, y en I Vitelloni de Fellini apareció en uno de los clásicos del cine italiano. Incluso en televisión logró brillar: en 1982 fue la única que consiguió hacer hablar al loro del programa Portobello.

Murió en 1995, tras una vida que fue una constante batalla contra las convenciones y los prejuicios. Lo suyo no fue sólo actuar: fue vivir el arte con el cuerpo, con la voz y con la valentía. Paola Borboni no se limitó a interpretar papeles: los rompió, los reinventó y escribió con ellos su propio nombre en la historia.

 

Una actriz irónica y versátil, Paola Borboni estudió en la Academia de Filodrammatici de Milán e hizo su debut en 1916 en Dios de la venganza Con la compañía de Alfredo De Sanctis. En 1918 fue primadita de la empresa Wronowska-Calò y desde 1922 trabajó con la compañía de Armando Falconi, en la que tocaba un repertorio brillante. De espíritu exuberante y audaz, en 1925 escandalizó al público al aparecer semi-desnudo en Algas marinas Por Carlo Veneziani. En 1929 fundó su propia empresa. En su carrera, pasó toda su vida, pasó de cabaret a revista, del cine a la televisión y recitó obras de prestigiosos autores, como Betti, O'Neill y especialmente Pirandello. Tomó decisiones valientes para los tiempos, interpretando obras extranjeras inéditas en Italia, por Guitry, Deval y Shaw. 

Fue compañero de escenario de Irma Grammatica, Lamberto Ricasso, Salvo Randone, Ruggero Ruggeri. Entre las muchas interpretaciones cinematográficas "sin valor", dijo, le encantaba recordar El posadero (1944) por Luigi Chiarini, Celos (1953) de Pietro Germi, Los terneros (1953) de Federico Fellini y Por la gracia recibida (1971) de Nino Manfredi. Se volvió a casar con un joven actor del que quedó viudo y a los noventa y un año todavía actuó en el teatro en el Trufas De Molière.